Hace apenas unos días que ha finalizado la campaña nacional #LoveEveryDay para Campari Aperol con el objetivo de generar más amor para su marca -sí, estamos hablamos del concepto de lovemarks-, y es que esta vez hemos ejecutado una acción desarrollada simultáneamente en Barcelona, Madrid, Bilbao, Valencia y Sevilla y que ha sido posible gracias a la participación de nuestro gran protagonista, el consumidor final.

A través de una aplicación móvil desarrollada para MarketMoving –bautizada photoAPP- y con el soporte de las bicicletas con publicidad –o bicimupis-, el público ha vuelto a ser el protagonista de una forma muy creativa, hemos convertido las lonas de los bicimupis en photocalls móviles, acompañado de una serie de merchandising oficial, para conseguir una agradable experiencia de marca que el consumidor recordará muy positivamente. Y es que, como se puede ver en las fotografías, la acción se convirtió en una autentica fiesta en las calles de estas cinco ciudades.

#Lovemarks #LoveEveryDay

Después de cuatro días de acción, cinco ciudades y con rutas especialmente diseñadas para atraer al público objetivo de la bebida Spritz de Aperol, se han conseguido capturar 1.600 fotografías de clientes enviadas instantáneamente al email de los clientes que se hacían la foto para que la pudieran subir en sus redes sociales bajo el hashtag #LoveEveryDay.

La curiosidad, las risas y el recuerdo tan agradable que dejaba la experiencia de recibir los obsequios y la fotografía -con el logotipo de Campari- dejaba ese buen sabor de boca que crea en la mente de los consumidores la capacidad de recordar de manera clara el mensaje y los valores de Campari. Un valor que cada vez esta ganando más importancia: el amor de marca.

Amor de marca: Lovemarks

Bajo el concepto de amor para tu marca o Lovemarks, se ha buscado la atracción de los sentimientos del consumidor para generar una relación de amor a través de las emociones. Este amor de marca funciona como una relación de fidelidad y estabilidad capaz de emocionar tanto al consumidor como a los trabajadores de la marca. Al igual que una relación de pareja, cuando se establece este amor entre el consumidor y la marca eres capaz de perdonar pequeños errores, capaz de amar los defectos y, lo más importante, dar más valor al trabajo y la felicidad que te produce la marca de la que estas enamorado.